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Escrito por Los Nazarenos
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lunes, 05 de julio de 2010 |
La distinguida prole capilleril, tan sagaz y erudita en asuntos de priostería, debe de andar llena de gracia por saber que ni en marzo ni abril de aguas mil, habrá Estación de Penitencia que se le resista, pues salvo que la autoridad (in) competente lo deniegue, ya el tiempo no lo impide, como hogaño era factor de causa para quedarse en casa a buen recaudo, ante el vaticinio de que Tlálot derramará todo su potencial sobre las calles de la ciudad en sus días más fervorosos. Por Pepe Torres
Foto de José Angel Caballero, http://www.lascofradiasdesevilla.blogspot.com/
Recientemente dos profesionales, por exprofeso encargo de una cofradía que fue azotada por la inmisericorde acción del Dios azteca, aseguran que los daños colaterales sobre la madera y el pan de oro, quedan minimizados, lo que excluyendo el valor del factor patrimonial humano permite sin mayores consecuencias poner una cofradía en la calle. Sin consecuencias. 600 años después nos enteramos.
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